Esta exploración se relaciona con Vestigios. Surge de las visitas semanales de Carolina a la feria de Arrieta, para llevar comida a su hogar. Las ferias libres son parte de nuestro entorno cotidiano urbano. Son un espacio de riqueza social que marca el ritmo de la ciudad. Trae a ella los productos de nuestros campos y de lugares más lejanos. En ella las culturas conviven. A ella recurrimos para alimentarnos.
Esta línea creativa busca guardar la delicadeza de los frutos en objetos a veces utilitarios, a veces inútiles, pero que valoran estéticamente sus formas. La investigación nos ha llevado a pensar en las cerámicas fitomorfas de pueblos prehispánicos.
La matricería en yeso y la colada de porcelana han estado al servicio de preservar y resaltar la impronta del original. En el acabado de las piezas Carolina ha jugado con los colores y el efecto sobre ellos de las cocciones de atmósferas reductoras y oxidantes.
Con el tiempo la investigación creativa nos ha llevado por distintas rutas: probar el crecer en dimensiones utilizando porcelana y gres; trabajar las superficies con blanco para poner la atención en la forma; crear volúmenes a partir de conexiones. Todas búsquedas en proceso, a la que se suma la exploración de esmaltes que remitan a los colores de la feria.